DIOS… Una experiecia nueva

 

maxresdefault_369x274_exact_1452784882

 

En una clase de universidad debatíamos sobre la verdad absoluta y la existencia de Dios. Unos cinco alumnos voluntarios dieron su testimonio e hicieron lo que se puede describir como  “un striptis interior”. Les estoy muy agradecida de que tuvieran la valentía de compartir lo más privado de ellos y nos han hecho pensar sobre muchos aspectos de nuestra vida.

Uno de ellos se considera ateo y otros dos agnósticos; es difícil creerse que Dios está en un trozo de pan…Ven la religión como una lista de normas que no comparten del todo. Alegan los agnósticos, reiterando su tesis, que dejan la puerta abierta y que se sienten afortunados de tener dudas, aunque mencionan que vivimos en medio de una sociedad accelerada que no invita a la reflexión y a la meditación. Mientras que les escucho con atención, oigo detrás de mi una voz susurar; “la religión es el opio del pueblo, Marx tenía razón, sólo sirve para calmar y dar esparanza a la gente”. Al salir, otro alumno comenta que la gente cree en Dios porque se lo han metido en la cabeza, que es psicológico y que no existe el Don de la Fe. Lo compara con el tabaco o la cerveza; “la primera vez que lo pruebas no te gusta y cada vez que lo tomas te va gustando un poco más, es lo mismo con la religión pero no es verdad que exista, es porque lo vas experimentando cada vez más y tu cabeza termina aceptándolo”. Esta tarde me puse a pensarlo y ¿a caso no es una suma de experiencias tu vida? Llevando esta tesis a otros ámbitos tampoco existiría el verdadero amor, porque cada vez que compartes más momentos con tu novio/novia te va gustando más y más.  ¿lo mejor sería entonces no sentir nada, tendríamos que ser Kantianos y actuar por obediencia no por deseo o apetito?

Nunca llegaremos  a la verdad absoluta, percibimos la realidad de manera diferente; para unos es pesimista para otros optimista. No somos objetivos ya que reaccionamos de manera distinta a un mismo acontecimiento y tenemos sentimientos diversos ante un mismo evento.

Es bueno dudar pero llega un momento que hay que apostar, no se puede tener miedo en cada paso que damos en la vida. No apuestes y se te escapará la mujer o el hombre de tu vida, no   apuestes y nunca aceptarás un trabajo por miedo de que no estés al 100% seguro de que sea lo que quieras.

Amigo, amiga mía te doy un consejo para tu vida, ¡apuesta!

Acuérdate de la apuesta del filósofo Pascal; Si apuesto que si,  puedo ganar o perder pero si apuesto que no y me equivoco, habré perdido mucho más.

 

“Usted tiene dos cosas que perder: la verdad y el bien, y dos cosas que comprometer: su razón y su voluntad, su conocimiento y su bienaventuranza; y su naturaleza posee dos cosas de las que debe huir: el error y la miseria. Su razón no resulta más perjudicada al elegir la una o la otra, puesto que es necesario elegir. Ésta es una cuestión vacía. Pero ¿su bienaventuranza? Vamos a sopesar la ganancia y la pérdida al eligir cruz (de cara o cruz) acerca del hecho de que Dios existe. Tomemos en consideración estos dos casos: si gana, lo gana todo; si pierde, no pierde nada. Apueste a que existe sin dudar.”

Blaise Pascal (1670). Pensamientos. III, §233

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: